“Conducción segura de camionetas 4×2 y 4×4” Las claves del terreno ARENA – PIEDRA – BARRO

Las claves del terreno

Arena: «Se discute qué modo utilizar en este terreno; nosotros promovemos una conducción recreativa; entonces, es mejor circular en baja en 4° o 5° marcha (para preservar el vehículo) que en alta en 1°, por ejemplo. Lo más importante en la arena es jugar con la inercia para superar los obstáculos.
En materia de seguridad, hay que tener cuidado con los médanos cortados abruptamente en la cumbre (en V), porque es muy fácil volcar de punta. Cuando se asciende, el peso está todo en el eje trasero; si seguimos acelerando, al llegar a la cumbre el vehículo vuela y el corte del médano hace que pueda volcar. Para evitar esto, antes de llegar a la cúspide hay que transferir masa al eje delantero. ¿Cómo?: desacelerando o con una pequeña frenada, si el vehículo no tiene caja de transferencia. Los neumáticos deben ser desinflados (12 a 18 libras en uno mediano y de 20 a 30 en uno pesado), pero como esto conlleva el riesgo de destalonarlos no se deben realizar maniobras bruscas; por ejemplo, realizar giros cerrados, escarbar o derrapar.




En este caso la clave es la inercia. No te detengas en una subida (te va a costar arrancar después). Mantené un régimen de revoluciones alto. Con la reductora o baja conectada arrancá en segunda para no hacer un pozo.


Conducción en arena
–          El principal riesgo es quedar atascado. Para evitarlo conducir con suavidad y circular con tracción total, en reductora y con la marcha más alta que admita el vehículo.


En los médanos. Frená con la caja y no con pedal, salvo emergencia. Los médanos se encaran de frente (nunca en diagonal). Si te quedás a mitad de camino, bajá marcha atrás por la misma huella. Al llegar a la cima desacelerá para transferir el peso al eje delantero. En caso de «surfear» el lomo de una duna, si la cola de la camioneta empieza a caer hay que girar la dirección hacia abajo (nunca hacia arriba) y mantener el acelerador apretado para garantizar tracción.

Piedra: «El factor clave es el torque del motor y contar con buenos ángulos de ataque, ventral y de salida, para no golpear la carrocería con las piedras. Otro dato importante es la presión de los neumáticos: siempre se dice que tienen que estar muy inflados, pero esto sirve si pisamos (es lo mejor) las piedras filosas o lajas con la banda de rodamiento. Pero, ¿qué pasa si una laja roza en el talón? el neumático se corta; por eso, lo mejor es utilizar entre 25 y 30 libras (en ruta, se usan 35). En este terreno, sí o sí necesitamos que nuestro vehículo tenga caja de transferencia, porque necesitamos mucha fuerza a baja velocidad».

Las Piedras, si son filosas no es bueno una presión alta de cubiertas. Lo recomendado es entre 25 y 30 libras para que tenga cierta elasticidad. La zona más vulnerable es el talón o perfil. Si la vas a pisar, es preferible que lo hagas con la banda de rodamiento. Si las piedras son muy grandes hay que ir con la reductora para hacerlo muy despacio, aprovechando el torque.



Conducción en rocas
–          Conocer la altura libre de nuestro vehículo, para conocer el tamaño de rocas que podemos sortear libremente. En aquellas rocas que no podamos sortear ver si existe la posibilidad de pasarlas rodando con las ruedas por encima de ellas. (¡Ojo con la inclinación lateral!)


–          Circular a muy baja velocidad, si es posible con reductoras para controlar más el vehículo.

Barro: «Se debe utilizar 4×4 Low (baja) en pisos irregulares y 4×4 High (alta) en zonas planas o extensas. La clave es la fuerza centrífuga de las ruedas para expulsar el barro. Siempre es mejor bajar un poco la presión de los neumáticos, pero no mucho porque se corre el riesgo de destalonar y cambiarlos es complicado. Mantener un régimen constante del motor dosificando la potencia acelerando y soltando (sin caerse de vueltas) evitando descontrolar el vehículo».

La clave está en la fuerza centrífuga de las ruedas. Mantener un régimen de giro constante, por ejemplo entre 2.000 y 3.000 revoluciones por minuto. Desacelerar antes de doblar. Tomar «envión» te puede ayudar a pasar, pero ojo con la pérdida de control del vehículo.
 Antes de meterte en el barrial:
·         dedica tiempo a estudiar el terreno para determinar la trayectoria
·         retira los posible trozos de madera
·         pasa las correas en la parte delantera y la parte trasera
·         baja la presión de los neumáticos a 1,5 bar si es necesario


Ahora ya puedes atravesar el barrial:
·         utiliza el bloqueo del diferencial
·         pasaren 2ª o 3ª corta
·         mantén una aceleración constante
·         si el vehículo se atasca hasta el puente no avances más, da marcha atrás para recuperar la adherencia.
Cuando hayas salido del barrial:
·         limpia los neumáticos y las ruedas
·         vulelve a inflar los neumáticos a la presión normal


Conducción sobre barro
–          Conducir con suavidad para no patinar. Para asegurar la adherencia se impone la tracción integral y la reductora con una marcha larga (en tercera).
–          En el caso de que haya surcos y no sean muy profundos, los podemos aprovechar como guía para las ruedas. Si son muy profundos es mejor circular por las crestas para evitar que los bajos del coche topen con el suelo.
–          Si las ruedas patinan, no insistiremos en sacarlo a base de motor, intentaremos pequeños balanceos (atrás y adelante) sin hacer patinar las ruedas. Limpiaremos el terreno bajo las ruedas y colocaremos balo ellas ramas, troncos, piedras, etc… y seleccionaremos la marcha más larga posible.
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